MIRADA POSITIVA FRENTE A EMOCIONES COMPLICADAS

Está de moda ser feliz y exitoso.

Y es que somos muchos que estamos descubriendo un camino para vivir desde el gozo. Pero a veces, se confunde este vivir desde el gozo con la falsa felicidad de que todo va bien y no tengo ninguna dificultad.

La realidad humana es que estamos hechos de emociones, sensaciones y vivencias de todos los colores. Y el descubrimiento revolucionario que nos está cambiando la vida a muchos es que podemos vivir con todo esto desde una mirada positiva, abiertos a lo que nos trae la vida, agradeciendo sus regalos e incorporando aprendizajes frente a las situaciones difíciles.

Puedes verlo en vídeo o seguir leyendo más abajo:

¡Vamos directos al tema!

Acaba esta frase:

La vida es…

¿Qué es para ti? ¿Qué relación tienes tu con la vida?

Esta respuesta te da una información brutal para saber cómo vives.

Puedes coger la misma vida exactamente y vivirla sintiendo que la vida está en tu contra o sintiendo que está a tu favor y va a ser una experiencia totalmente diferente.

¿Porqué?

Porque si por ejemplo te echan del trabajo y crees que la vida es dura y está en tu contra te vas a hundir, esto te va a machacar la autoestima y te va a costar horrores volver a levantarte para apostar por ti otra vez.

Pero si te echan del trabajo y tu confías en la vida, vas a ver la oportunidad de cambio y aprendizaje en ello. Y vas a lidiar con las emociones difíciles, que evidentemente están ahí, vas a buscar maneras de reconstruirte y vas a ver qué puedes aprender de ello, para encontrar un lugar mejor para ti. Porque si la vida te echa de allí es señal inequívoca de que ese ya no era tu lugar, lo mires por donde lo mires. Así que, a otra cosa. Y si puedes aprender de ello e irte a un lugar mejor ¿Por qué negártelo?

Y aquí seguramente te entre alguna duda tipo: “ya, pero hay cosas que son tan duras que no son justas”. U otra, tipo “si, pero hay personas que las echan del trabajo y aun intentándolo con todo su esfuerzo no consiguen uno nuevo”.

En respuesta a la primera detracción: “ya, pero hay cosas que son tan duras que no son justas”

Necesitamos entender que la vida no es humanamente justa. No responde a las leyes humanas. No es lo que nosotros queremos que sea.

La vida es mucho más grande que nuestras leyes, nuestros juicios y nuestras creencias.

Cuanto antes dejemos de intentar ejercer de juez en modo Dios, antes estaremos fluyendo con la vida. Porque la vida tiene sus propias leyes, que nosotros apenas empezamos a comprender. Somos como hormigas intentando entender qué hacen esas enormes masas de carne que se hacen llamar humanos.

Seamos humildes frente a la vida. Aceptemos lo que la vida es y aprovechemos la infinidad de regalos que nos trae.

En respuesta a la segunda detracción: “sí, pero hay personas que las echan del trabajo y aun intentándolo con todo su esfuerzo no consiguen uno nuevo”

Plantéate la opción de que la vida (y nosotros mismos inconscientemente) nos ponemos en situaciones para impulsarnos y a veces hasta empujarnos al crecimiento.

A veces nos cuesta meses o incluso años entender cuál era el aprendizaje de esa situación en concreto. A veces incluso nos pasamos toda una vida peleando contra la vida, peleando contra lo que pensamos que es una injusticia.

El aprendizaje base aquí empieza en rendirnos a la vida. Y rendirnos no es resignarnos. Es aprovechar el fluir de la vida para impulsarnos. Aceptar lo que viene con una mirada positiva, aprender a aprender de ello y crear la mejor vida con todo lo que nos ofrece este mundo.

Frente a la vida

Ahora date un instante de silencio para sentirte frente a la vida.

Cierra los ojos y visualiza la vida frente a ti un momento. Quizás no tienes ni idea de qué forma ponerle, deja volar tu imaginación.

La visualizas frente a ti y respiras.

¿Cómo te sientes frente a ella?

Respira y observa estas sensaciones, sin juzgarlas.

Y si quieres, te invito a que hagas un paso gigante hacia una buena vida:

Baja un poco la cabeza frente a la vida, en una inclinación de respeto hacia su grandeza.

Y le das gracias.

Respiras profundamente y vuelves a abrir los ojos.

¿Cómo te sientes ahora?

Espero que hayan sido unos minutos nutritivos para ti y que hayas sacado ideas para ir reflexionando.

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¡Que tengas un día lleno de aprendizajes!

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