EL JUEZ INTERIOR

¿Quieres darle vacaciones a tu juez interior?

A esta voz que siempre tiene algo que decirte, algo que criticar de ti: algo que no has hecho bien, algo que podrías haber hecho mejor, algo que podrías haber evitado, algo que podrías haber conseguido, algo que se te pasó, algo que quizás se te pase, algo que…

Esa voz que te recuerda constantemente que nunca eres suficiente.

Y que por mucho que te esfuerces, nunca la llegas a satisfacer.

Esta voz es una parte de ti que intenta cuidarte y conseguir que seas la persona que te has CREÍDO que DEBES ser. Responde a una creencia que tienes (que quizás ya conoces o quizás aún es inconsciente) y procura llevarte siempre por el buen camino.

Pero cuando le das demasiado poder a esta parte de ti, se vuelve un juez tirano, porque está basada en el miedo. Y el miedo crea miedo.

El miedo a que no seas suficiente, por mucho que hagas. Con lo cual entras en un bucle infinito en el que por mucho que te exijas nunca podrás lograr una perfección que te libere del miedo.

¿Como salir del bucle de la auto-exigencia?

Retírale el poder de juez.

Tu miedo y tu exigencia te dan información. Información real y también muchos pronósticos por si acaso.

Quien decide la importancia que tiene esa información y que hacer con ella eres tu.

Tu juez no tiene la verdad absoluta ni es capaz de predecir el futuro. Tampoco es nada objetivo. Así que quizás no es tan buena idea darle tanto poder… ¿verdad?

¡Dale vacaciones a tu juez interior!

Date unos días de descanso. De no estar pendiente de esta voz, de no hacerle mucho caso, de no darle tanta importancia.

Puedes vivir sin toda esta exigencia. Y puedes probarlo unos días, ver como te sientes si no le haces tanto caso. Ver como es vivir si no eres tan correcto/a, si haces cosas que normalmente no te permites porque eso «no está bien», si dejas cosas a medias o las haces solo medio bien. Prueba a sentirte inadecuado/a, a ver como te sientes y qué pasa a tu alrededor.

Experimenta esta libertad.

Te propongo ejercicio para darte vacaciones de tu juez interior

Haz una lista con cosas que crees que deberías ser o hacer.

Es importante que sean DEBERÍAS (no deseos).

Por ejemplo:

  • Debería acabar tal tarea
  • Debería ser más abierta

Deja de leer ahora y haz la lista, para que veas con más claridad donde enfoca tu exigencia y tu miedo.

Si ya tienes tu lista hecha, sigue leyendo:

¿Te atreves a dejarte en paz y no cumplir ninguno de estos «debería» durante 2 semanas?

Esta es la propuesta que te hago para que te des vacaciones ¡que te dejes en paz! 🤯🤯🤯

Que solo dediques energía a lo que quieres. Y te permitas soltar lo que «debes» durante 2 semanas.

Y si está tu vocecita ahora mismo diciendo «bueno es que a mi no me gusta cocinar pero TENGO que comer, ¡yo no puedo hacer solo lo que quiero!»

Yo te digo: tu escoges hacer lo que quieres. Si realmente te importa comer bien querrás cocinar, irte a un buen restaurante o pedirle a alguien que cocine por ti (dependiendo de las opciones que tengas). Si no te importa comer bien te harás lo más básico del mundo estas 2 semanas y ya está.

Son 2 semanas para experimentar. Luego ya decidirás qué hacer con esta experiencia.

Y si hay temas en los que te cuesta soltar porque lo ves demasiado complicado, céntrate en las cosas más sencillas, del día a día. Para permitirte dejarte en paz de unos cuantos deberías, sin ponértelo extra difícil. Se trata de liberarte, no aprisionarte en más exigencias.

Permítete explorar esta libertad.

Y en 2 semanas te das un rato para reflexionar sobre como te has sentido y que ha pasado a tu alrededor.

¡Que disfrutes de estas vacaciones!

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